La historia de Romeo y Julieta se queda chiquita en la nueva historia de amor-odio-desprecios de “Vanda y Mauricio”. Historia que, poco a poco, está llegando a su conclusión. Y es que cuando una pareja ya no se aguanta, pues hay dos caminos que tomar: el dialogo o la separación.
El carácter del presidente Funes ya le ha provocado varios divorcios y este no sería la excepción. Es un Berlusconi de bolsillo. Hay que tomar en cuenta que Vanda, desde hace muchos años ha sido la representante oficial del Partido de los Trabajadores de Brasil, y su rol en lo que respecta a amarrar lazos entre da Silva y Funes, ha sido crucial. Vanda fue diplomática de la embajada de Brasil en el país, y gracias a ella, el presidente Funes ha recibido la “gracia” del presidente "Lula". Lamentablemente, tal parece que Funes no reconoce la importancia política y humana de su esposa.
1 comentario:
Funes no reconoce la importancia política o humana de nadie, excepto la de él (o la que él se da)
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